Todo comenzó con una provoleta, en el Prego, al lado del Teatro Municipal. Restaurante italiano bueno, caro, pero con descuento del CLub de Lectores del Mercurio, que casi lo redime. La Negrita™ atacó unos canelloni de centolla notables. Yo ataqué unos no menos notables Agnolotti Carlomagno, rellenos de camarón, con queso derretido y tomate...
Leer más »
(Comentarios: 3)


