Rancho Espantapajaros, Puerto Octay
Ene
11
El día de paseo nos llevó a recorrer el lago Llanquihue por el norte, hacia Puerto Octay. Desconocido para mi, es un caserío de maravillosos paisajes, pero terriblemente mal aprovechado para el turismo. Cambien al alcalde rápido!!
Pensábamos almorzar en el Hotel Centinela, lo mejorcito del lugar según una conocida guía. Aparentemente estaban recién abriendo la temporada y el restaurante y el hotel estaban cerrados. Mal.
Así que recomendados por una oficina de turismo, llegamos al Rancho Espantapájaros. Tenedor libre, bien! Lamentablemente parece que había que reservar y que todo Chile lo había hecho antes (hasta un “rostro” de la TV, locutor de noticias con “azento”). Fácil tuvimos que esperar 30 minutos a que una mesa se desocupara. Tiempo de recorrer la granja y los animales y jugar en los juegos. Tienen burros, avestruces, llamas? (nunca he podido diferenciarlas de las alpacas y los guanacos), cabras, jabalíes y una laguna con patos y gansos. Y como mencioné, el terrible paisaje.
El lugar es grande y sólo para no fumadores. El baño es bueno.
Una vez agarrada una mesa empezamos a ver las cocciones. La especialidad de la casa son platos caseros pero en base a las carnes: jabalí, plateada de vacuno, pollo asado, cordero y niños envueltos. Los tres primeros fueron probados. Estaban buenos. Y el puré de manzana para acompañar rico también.
Algunas ollas y fuentes con acompañamientos variados, no del todo mi gusto (selectivo, selectivo, no mañoso)
Otra mesa tenía varias ensaladas en estilo casero, pero no soy fanático de estas cosas, así que pasé con casi todas. La beterraga y la cebolla salvaban.
Y la mesa de postres tenía todas las leches: nevada, asada, flan de manjar, y flan de chocolate. Las tres primeras estaban buenas, pero sólo me repetí las frutillas que también había. Nada más.
Pobre en jugos, sauco era la opción. Regular, aguado. Como en el precio estaban incluidas las bebidas, las cervezas y el vino (si, TODO incluido y libre!!), nos repetimos un par de bebidas.
El lugar es soñado para los niños, por los animales, pero el menú no era muy para niños que digamos. Afortunadamente los niños pagaban menos. Adultos $11.000, bastante barato si pensamos que incluye todos los jugos, bebidas, cervezas y vino que quieras tomar.
En la entrada, donde se junta bastante gente a esperar una mesa libre, venden cachureitos varios. Nos hicimos con una botella de jarabe de frambuesa, que no voy a compartir. Sólo mía! jejeje.
Recomendable 100%, incluyendo el paseo por Puerto Octay. Pero recuerden reservar con tiempo!!
El Rancho Espantapájaros, cam. Frutillar-Puerto Octay km 24 (queda como 4 km antes de llegar a Pto Octay, viniendo desde Frutillar)
Fono: (65) 330049

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