565, comida gourmet en Los Angeles
Dic
08
En general, yo soy de gustos clásicos y simples. Un buen pedazo de carne o un pescado, con papas fritas, arroz o puré y alguna ensalada, bastan para que quede con el corazón contento. Claro, de vez en cuando, la comida gourmet, sabores extraños y un revoltijo de ingredientes y condimentos viene bien…pero bien a lo lejos.
El restaurante “565″, del Hotel Sheraton Four Points de Los Angeles tiene una carta de este estilo. Básicamente mariscos, pescados, pastas y carnes mezclados con merken, champiñones, queso, zapallo, espinacas, etc. con toques de cocina de varios lados (chilena, thai, italiana). De partida basta mirar la carta para hacerse una idea:
Sí, es cuero color metal.
Para partir, como algo para picar, nos pusieron un platito con una bola de queso crema envuelto en ¿algo? que parecían semillas, acompañada de nuez, medio tomate coctail y cilantro hecho puré. Rica y rara la cosa.
Como mencioné, ninguna entrada me pareció apetecible, así que sólo probé lo que pidió Sandra, un Sellado de camarón, ostiones y portobello (un hongo) con leche de coco, vegetales (para mi que eran berros) y curry rojo al estilo thai. Afortunadamente le hicimos cambios al plato y lo pedimos sin los hongos.
De platos de fondo, luego de una larga meditación entre lo que no nos gusta, lo que nos parecía “raro” y las alergias alimentarias que impiden otros productos, yo me fui por un Risotto hidratado en caldo corto de langosta con camarones en aceite de ajo y merquén ahumado (textual de la carta).
Estaba rico. Por suerte, me gustan las beterragas y los berros, porque en ningún lado del menú decía que los traía.
Sandra pidió un Lomo de res al sartén, arroz con sofrito de hongos, caneloni de espinaca y salsa cabernet.
El sofrito y la salsa cabernet traían champiñones, asi que yo sólo probé la carne. Estaba aceptable, pero no espectacular. Tal vez habría que probarla con los otros ingredientes.
Yo no como postres en general, así que no pedí. Sandra por su parte atacó un postre de helados, mouse y crema de varios sabores que a su parecer, fue lo mejor de la cena.
El lugar es moderno, algo frío (todo rodeado de vidrio) y al menos lo que vi, ni tan espacioso. Diría que unas 20-25 mesas a lo mucho. Les recomiendo no sentarse cerca de una puerta. Me llegó una corriente helada todo el tiempo.
Al almuerzo supimos que sirven un menú ejecutivo por $6.800, también en toque gourmet, pero bastante asequible si pensamos que no es un restaurante barato. Los jugos naturales $2.000, las entradas $5.000 y los platos de fondo $7.000 a $9.000, con una excepción de $13.000 el plato basado en carne de wagyu. Debe ser muy rico para costar eso! El plato más barato, una Crema de zapallo con albóndigas, que no tenían, costaba $3.500. Para dos personas, $40.000, pero sin vino ni otros tragos caros.
La atención es muy buena, así que no duden en dejar más del 10% de propina (supongo que lectores de este conspicuo blog siempre dejan al menos el 10%). La carta la renuevan cada 3 meses, y consumir aquí permite entrar gratis al casino que hay al lado, algo que, créanme, no hice.
“565″ queda en Colo Colo 565 (qué original!), Los Ángeles.






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