Cada cliente tiene su lugar. En el caso del Arlequín Restobar, podríamos imaginarnos un bohemio de chasca larga y fumador. Las paredes cubiertas de pinturas de artistas locales destacan un poco en la oscuridad del recinto. Buena música (léase rock y pop de los 70, 80 y 90) completa el ambiente. Algo alta para poder conversar, aunque justa para no oír lo que dicen en la mesa de al lado. El tema del humo puede molestar a un no fumador. Uno sale bien pasado a cigarro.
El Bar...pintoresco
Aunque no fue mucho lo que consumimos, pedimos algunas cosas para beber y una “tabla” para picar. La “tabla” en realidad es un más una especie de cocido de carne de vacuno y pollo con trozos de queso derretido, en una salsa de carne o soya (me costó distinguir) en una fuente de greda, acompañado de trozos de pan. Bastante bueno para picar cuando se anda con hambre.
El "Cocido"
El jugo de piña, nada especial, creo que era Andina. El resto consumió una agua mineral y una cerveza de litro con limón, que al parecer estaba buena…ideal para la gripe que todos teníamos ese día. Todo por $6.700.
Pinturas y Dibujos por todos lados
En resumen, un lugar sólo para fumadores donde poder “conversar” alguna cerveza y picar algo para comer, a la salida del horario de trabajo.
Arlequín Restobar
Av. Ricardo Vicuña 307, Los Ángeles


Bueno despues del trabajo, la tabla con un poquito de merquen queda bien rica, además el churrasco viene en pan amasado de la casa, creo que para uno es mucho. Un local alternativo y pintoresco
Hola!! te faltó comer el completo: es grande, trae champiñones, queso y maíz y me parece que viene con carne en vez de la salchicha.
Asi y todo, Arlequín es como un Cheers que algunos angelinos (muchos) agradecen que exista.
Antes se podía conversar, ya no. La música está demasiado alta.