Había escuchado de este restaurante hace un tiempo. Lo tenía clasificado como otro más de la extensa lista de restaurantes de carnes, pastas y papas fritas que hay en Los Ángeles, pero a pesar de algunos detalles, me llevé una buena sorpresa.
Es un gran salón, con fotografías antiguas de la ciudad, atendido por su propio dueño ?? (suponemos) y un par de personas más. Se agradece esto, que le da personalidad al lugar, pero la falta de personal fue un poco notoria. Tuve que pedir una bebida dos veces y se demoró más de 20 minutos en llegar. Y eso que no había mucha gente. También eché de menos la separación entre fumadores y no fumadores. Si estaba, no la ví, así que supongo que el sitio es sólo para fumadores y no aceptan menores de 18 años.

Empezamos con los bebestibles, pisco sour con limón de pica algunos y yo el infaltable jugo natural, el cual estaba bueno. Vinito y algunas bebidas.
Junto con esto, nos llegó un Carpaccio de Salmón salvador que no habíamos pedido y que supe que estaba dentro de lo ofrecido por la casa, junto con el pan con ajo y aceite de oliva. Y no, no era un poquito, fueron dos grandes platos (vean el tamaño del tenedor arriba del plato):

Mientras pedíamos lo que íbamos a comer, el dueño nos sugirió algo fuera de la carta, especial: Mejillas de Mero a la plancha. Como no estábamos seguros, nos trajeron un plato para probar. Era de una textura como hilachas chiclosas, con un sabor como a jaiba. Simplemente delicioso.

Terminamos pidiendo dos platos.
Como alguien llegó tarde, y el Carpaccio de Salmón para picar se había acabado, nos trajeron un Cebiche de Salmón, el cual no estaba tan rico, y la foto no quedó muy buena tampoco. Igual creo que se acabó.

Aparte de las Mejillas de Mero a la Plancha, un par de comensales pidieron un Salmón Patrimonial Pochado (con salsa y camarones) y yo un Filete Relleno con camarones y panceta.

Los platos son grandes y la carne estaba cocida a mi gusto, lo cual no deja de ser importante, porque en varios lugares me la sirven cruda y eso me molesta mucho. Las papas fritas no han sido las mejores que he probado.

Para acompañar, ensaladas y unas papas a las finas hierbas que salvaban.

Los precios no son caros, $4.500 el filete, $3.500 los pescados y $1.500 las ensaladas. Tienen pastas también y algunas cosas menos comunes, como avestruz y ganso. Para 5 personas, incluyendo 2 bebestibles por cabeza, un plato de fondo, café y bajativo, $45.000 es bastante aceptable.
Hubo un sólo detalle que le bajó los puntos. Al sentarme y tomar la silla para acomodarme…pillé un chicle pegado! Nada que me moleste más que eso. Qué cuesta sacarse el chicle y botarlo en una servilleta??!! La gente no puede ser tan mala clase.
Patrimonial queda en Colon 890 casi esquina Janequeo, Los Ángeles.
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