Como salida de cumpleaños fuimos al Ana María.
Ya no es una picada.

Lo que sí es es un súper buen local, con buenísima comida y una atención permanentemente sobrepasada.

Partimos con entradas:
- El Pyrex pidió pulpo al pilpil, que llegó hirviente en una paila de greda
- Mami optó por ostiones (era que no)
- La kika aplicó ceviche
- Antonia optó por camarones
- Yo pedí calamares a la romana (muy rica la salsa tártara)

De segundo de pidió:
- Congrio con champignones el pyrex
- La madre, kika, cuqui y antonia, plateada con papas fritas
- Jabalí con puré picante yo, contactando al Obelix interno. Agridulce. Detecté miel y jengibre.

Todo excelente, menos la foto del jabalí.
De postre, torta merengue lúcuma, copa de berries, y suspiro limeño, todo buenísimo.

La atención errática. No sé si falta gente o falta orden, porque el local estaba lleno.
Se recomienda. No es barato ni es picada.


y la direccion ?
mmm … mala la atencion en este blog >:(