Con Cristián Rosa sostenemos coloquios sanguchísticos electrónicos.
De uno de ellos salió la duda sobre los lomitos del Kali.
Aprovechando una ida con Alex, procedí a dilucidarla.

Lomito italiano, iluminado por el sol como si de una película de semana santa se tratase.
Bueno. El tomate no ayudó, pero palta, mayo y lomito buenos en su abundancia.

Harto de todo. No encontré seco el lomito. Quizá sí un poco duro, comparado con la traposidad de la Fuente Alemana.
Me gustó mucho.


haaaammmbreeeeee
Ah, ¿mayonesa casera, cierto?