Tiene una onda el Valle de Oro, en Alameda con Portugal.
Llegué caminando, caminando, entré y pedí un churrasco italiano y una ginger Ale.

Buen sandwich, el pan no muy grande, pero el contenido pletórico. El pan tostado, el tomate bien, idem la palta, la mayonesa consistente y traslúcida, como corresponde. La carne un poco dura pero bien.

Tuve un afortunado encuentro con amistades del pasado, por lo que pude documentar más:

He aquí el italiano que se comió la Marce.
Resumiendo: no es barato. Es bueno, no como para competir con el Kali o la Fuente Alemana, pero es bueno, y es un agradable lugar, bien atendido.
Clásico.


Cuando estaba en el Hospital de la PUC, pedíamos al Valle de Oro…la comida más aceitada que he probado alguna vez. Nunca me gustó mucho por eso, pero con hambre…a veces era bueno.
Las papas fritas chapotean en verdad. Rezuman aceite.