Viaje familiar a Der Münchner, en Malloco, en el contexto de la fiesta de la cerveza.
Por supuesto, es comida alemanosa, abundante y colesterólica. Al llegar, aparece el infaltable pancito con mantequilla y buen pebre.

Luego pedimos.
Yo opté por un par de chuletas kassler con puré picante. Picante con pasta de ají, pero picante picante. Rico.

Gonzo merece mención horronrosa con su escalopa Münchner a lo pobre.

El resto comieron una serie de cosas similares.
La frica no estaba buena. Es la chiva ideal para ir en desagravio a elkika o al Kali ;).
Picoteé un poco de panqueques con manjar. Duuuulce y rico.
El pie de limón que pidió la Ainotna estaba lindo pero poco limonoso.

Está como para ir un día que no haya fista de la cerveza y que estén más relajados.
Rico lugar.
No tienen café de grano.
Pasaron unos strudel con exceleeeeeeente cara.


La frica del “dermunjen” es maaaala, creo que hasta una croqueta de jurel de tarro le pega patadas. El strudel en mi experiencia hasta ahora, no tiene parangón: ex qui si to, con lo dulce en su justa medida, con la manzana exacta y la masa que me hace pensar en que nunca de los jamases a mí me podría quedar así de wena. Igual estoy dispuesta a intentarlo :D
Corrección: el lugar de llama “derminjner” :)
Derminjner en verdad.
Habrá que volver a cazar strudel algún día ;)
[...] Recordaremos la visita familiar a Der Münchner en Malloco con ocasión de la fiesta de la cerveza 2007. [...]